En el escenario, los dedos de Scott Joplin rozaban las teclas del flamante piano de madera de fresno y caoba como recién traído de París, mientras el coro cantaba al ritmo del stride. En la barra, Jimmy Hendrix charlaba animadamente con John Lennon sobre las melodías de Chopin y su infujo en la música moderna. El casino estaba muy animado: Freddy Mercury jugaba al Blackjack con unos chicos de una banda local que estaban de paso, Michael Jackson saltaba de alegría al ganar a la ruleta, y Sid Barret, raramente vestido de smoking como todos, ganaba mano tras mano jugando al texas holdem online. De nuevo en el pequeño escenario, Donna Summer y Aretha Franklin cantaban a dúo canciones del viejo Mississippi, y Whytney Houston les hacía los solos rodeada por The Driffters. Si, aquello estaba realmente animado. Pero lo mejor estaba aun por llegar. En un determinado momento, se hizo un silencio tras esta primera actuación, y el público, que se divertía animadamente en las mesas de poker, puso toda su atención en aquel pequeño escenario, donde apareció Frank Sinatra para presentar la siguiente actuación.
Aquel escenario no tenía nada de particular. No. Era sencillo, sólo una luz cenital que lo iluminaba. Frank presentó al grupo invitado: Miles, Train, Evans y Pepper y La Rocca. Todos aplaudieron la presentación y aquel mágico quinteto de jazz comenzó con las primeras notas del standard “A Night in Tunissia”. La noche prometía. Me acerqué a aquella mujer para pedirle fuego: - ¿te importa? - le dije. ¿Tienes prisa James? - me respondió riéndose de forma encantadora. Me dijo llamarse Monroe de apellido…no recuerdo bien su nombre. Mientras tanto, el quinteto de Miles tocaba “Cherokee”, otro de mis clásicos favoritos. Me acerqué a la barra y pedí un Dry Martini, agitado, no removido. Cuando me di la vuelta para buscarla ya se había marchado. Recorrí con la mirada y sin éxito el saloon, pero nada. Se había evaporado. En ese momento los tipos que me perseguían entraron. Terminé la copa y salté por la ventana. Después me desperté en esta cama. Por cierto señor, ¿Dónde está "Q" ?…lo dejé atrapado en el coche…pobrecillo…espero que no le halla ocurrido nada.



